Los Símbolos, la Ciencia Simbólica y la Masonería. (1 de 4)

La Escuadra y el Compás, símbolos masónicos por antonomasia.


(El presente ensayo, a modo de pieza de arquitectura, es presentado en la obra «La Logia Viva», de Editorial Obelisco, publicado en Julio del 2006. (E:. V:.). Haremos su entrega a los QQ:. HH:. en cuatro partes, que colocaremos en forma interdiaria, a objeto de recibir sus comentarios en cada una de las secciones. Un T:. A:. F:. para todos.)

Si nos paramos a pensar detenidamente en nuestra actividad diaria, vemos que la presencia de los símbolos es muy abundante: En química, matemáticas, informática o simplemente en la regulación del tráfico, los símbolos nos indican asociaciones convencionales, aceptadas universalmente para el mejor ordenamiento de nuestra actividad. Los logos de todo tipo, el argot de grupos, equipos, o el generacional, el lenguaje de los mensajes, los iconos y un largo etcétera son ejemplos de la presencia de los símbolos en nuestra vida.
También estamos familiarizados con el uso de palabras, gestos y objetos representando conceptos morales, afectivos, intelectuales o religiosos. El corazón como símbolo de amor, determinadas flores en determinadas circunstancias, banderas, animales, etc. Y por supuesto, conocemos historias, cuentos y fábulas, guiones de películas, argumentos de ficción, que simbolizan, representan, determinados tipos, estilos de pensamiento, acción o modelos de vida: la Cenicienta, el Don Juan, el Héroe, la madre sacrificada, el valor de la amistad, la honestidad, la maldad, entre otros.
En resumen, en un diccionario podemos encontrar los siguientes sinónimos de la palabra símbolo: signo, cifra, personificación, insignia, emblema, imagen, representación, efigie, fórmula, letra, ideograma, blasón, divisa, sigla, inicial. Vemos pues, que nuestra vida está llena de símbolos que ejercen una acción ordenadora de nuestra conducta, constituyendo una trama invisible conocida y aceptada por todos los miembros de una misma cultura que hace posible la comunicación, la relación social, el ejercicio de las profesiones, y, más aún, los símbolos son el tejido del que está hecha la misma cultura de cada grupo, tanto los pequeños núcleos de población como los grandes movimientos culturales o religiosos. Es más, imaginemos por un momento qué sería de nuestra vida individual y grupal si desaparecieran los símbolos y nuestra memoria de ellos; sin signos, gestos, ni lenguaje. Seguramente podemos estar de acuerdo en que la resultante es sólo caos, en el que ninguna realización personal o grupal sería posible.
La mayoría de los símbolos a los que nos hemos referido son producidos, inventados, diseñados por el hombre, conduciéndonos a una especie de automatismo que, bajo la apariencia de facilitar nuestra vida, nos hacen vulnerables a influencias interesadas. La educación y la publicidad, de cualquier clase, están llenas de todo tipo de símbolos que despiertan en nosotros determinadas actitudes con la intención de dirigir nuestra conducta hacia un objetivo prefijado: una forma en concreto de pensar, el consumo o el voto.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s